AQUÍ HUELE A FERIA
Las estampas costumbristas han sido una constante en la historia del grabado, también en la del dibujo y la estampa. Aquí huele a feria, de Ramón J. Freire Santa Cruz, nos acerca al universo variopinto de las ferias locales, con un aire apocalíptico, pero a la vez entrañable, que nos hace sumergirnos en una atmósfera hechicera a la que no nos podemos resistir: ¿Quién no desea uno de esos premios de la tómbola, aunque no sepas qué hacer con él? ¿O reír acompañado en unos de sus artilugios giratorios?
Aquí huele a feria bien podría completar una recopilación etnográfica de ferias y fiestas tradicionales, para acercarnos a las estampas que desde el siglo XX acompañan a las celebraciones de pueblos y ciudades. Si la figura humana arquetípica es una constante en el estilo costumbrista de los siglos XVIII y XIX, en esta obra Ramón Freire esboza tímidamente esta figuración para que sean las naturalezas inanimadas las que den este aspecto apocalíptico y desenfocado, como si acabásemos de bajarnos de ese tiovivo, y saliéramos contagiados de la atmósfera de sonidos estridentes, olor a algodones de azúcar y luces de colores.